...La sombra de los helechos, la pereza de las lilas, el adiós de una tormenta, una manzana abierta sobre la peana, el pájaro negrizco que sobrevuela conciencias, el olor mojado de una vieja melancolía...
...Hay un rayo de sol madrugador que aviva la escarcha. Aquellos niños antiguos corren hacia el mar embravecido de la playa solitaria. Un búho observa el nerviosismo nocturno de los bosques...
...Y allí, donde callan las imprudencias, uno siempre encuentra la invitación generosa de la belleza diciéndonos: "quédate".